logo dermocosmos
RSS

RSS? + info

martes, julio 21, 2009

LA VACUNA DE LA GRIPE A COSTARÁ 10€

Estaba contento cuando escribí el 1º de junio pasado: “desde hace más de 40 años que conozco un poco de medicina, la administración española ha aplicado correctamente la estrategia debida para una posible pandemia grave” (“Tenemos suerte con la nueva gripe” www.dermocosmos.com) pero me temo, espero que me equivoque, que nos enfrentaremos al perpetuo “becerro de oro”, es decir a los dineros.
Ya empiezo a escuchar que no tendremos la vacuna hasta diciembre, que no será necesario vacunar a todos, que hay personas más expuestas que otras, que no todas las regiones tienen la misma temperatura, que posiblemente la mayor incidencia en los jóvenes se debe a que los viejos hemos pasado otras gripes, etc., etc., lo que quiere decir que se inicia la campaña de medias verdades para tratar de escaquear cuanto se pueda, no solo por la mala situación económica que tenemos sino también porque en medicina, como en educación, siempre es más difícil de demostrar los errores. Cuando se hace una carretera todo el mundo la ve, pero cuando la educación o la sanidad es mediocre se tarda, al menos, 10 años en descubrirlo. Hoy mismo Margarita Salas se ha quejado a su discípula y ministra de que los recursos para la investigación (una pequeña pero importante parte de la educación y de la sanidad) no lleguen al 2% del PIB.
¿Han leído “Periodismo dudoso de la vacuna del VPH de GlaxoSmithKline” www.dermocosmos.com? Esta vez es “El País Digital”, la firma es de María R. Sahuquillo, el título “Los bebés se perfilan como nuevo grupo de riesgo ante la gripe A” y el resumen de la cabecera “Enfermos crónicos, diabéticos, obesos, embarazadas. En ellos la gripe A puede ser más agresiva. Por eso, en Europa, recibirán la vacuna contra el H1N1. Son parte de los grupos de riesgo a esta pandemia”. Todo lo que destaca en este encabezamiento es exacto pero una perogrullada, porque todos esos grupos de riesgo que cita lo son para cualquier otra enfermedad y, olvidando decir que la gripe A es peligrosa para todo el mundo, se presta a pensar que no importa si solo se vacunan los que tienen más riesgo.
No juguemos con las palabras. Pues claro que si no hay más remedio, por que no hay vacunas para todos, habrá que sacrificarse por los débiles, pero que quede claro, si no nos vacunamos todos es porque no tenemos suficiente dinero o porque los tres laboratorios que fabrican la vacuna no dan abasto. En el primer caso no es problema de los ciudadanos, es problema de saber las prioridades de nuestros administradores, en el segundo siempre habrá la comparación con otros países que han sido bien abastecidos, lo que también redundará en la buena o mala administración de los dirigentes.
En artículo de Sahuquillo, sobra el párrafo “Por eso, en Europa, recibirán la vacuna contra el H1N1.”, porque Francia ya ha negociado en firme 94 millones dosis de vacunas contra la gripe A, lo que quiere decir que, como son dos dosis para cada persona, tiene ya previsto vacunar a más de 45 millones de sus ciudadanos y no solo a los grupos de riesgo. Hoy mismo en el programa de “C en l’air” de la televisión francesa F5, a las 18.30h., han explicado que el Reino Unido, Alemania y Estados Unidos tienen compromisos semejantes con los laboratorios Sanofi, GlaxoSmithkline y Novartis.
Disculparse, como suelen hacer en sanidad, con los protocolos, la medicina basada en la evidencia y otros muchos artilugios pseudo-científicos no es aceptable en el caso de la gripe que se avecina, porque se trata de un virus y ningún virus tiene tratamiento específico. Lo único útil son las vacunas que evitan la instalación y multiplicación del germen en el organismo, por lo que no hay disculpa si no se vacuna a toda la población. Bastante desgracia tienen los infectados por virus sin vacuna, como el SIDA, hepatitis C, etc., que tienen que aceptar antivirales cuya eficacia es tan dudosa que nunca pueden soñar con curarse.
Tampoco estaría mal recordar que si no se pone un mínimo de control a esta mundialización o liberalismo salvaje que ha prevalecido en los últimos años, nuestro juego de “aprendiz de brujo” terminará en desastre. Y no me hablen de pesimismo porque nunca he creído que los miles de millones de galaxias puedan desaparecer. No es aceptable que empresas como Smithfield Foods Inc. en un pueblecito de unos 3.000 habitantes, llamado La Gloria (Veracruz-México), tengan más de un millón de cerdos hacinados en unas 200 porquerizas, en pésimas condiciones higiénicas (“Le Monde diplomatique en español” nº 164, Junio 2009).
Ya sé que estamos en una importante crisis económica pero por eso es el buen momento para recordar los millones gastados inútilmente en la gripe aviar y los millones de aves y cerdos que se crían en condiciones higiénicas vergonzosas, para no citar las frutas, verduras y demás inventos.

Etiquetas: , , ,

lunes, febrero 16, 2009

LA CRISIS SIGUE

Seguimos perdiendo el tiempo y la cosa es grave, porque cuanto más tardemos en comenzar a corregir los errores, más difícil será corregirlos. Todo el mundo está de acuerdo en que el mayor error del liberalismo salvaje fue el creer que el mercado se auto-controlaba pero nadie se decide a poner esos controles, entre otras cosas, porque para que funcionen tienen que ser planetarios o al menos continentales.
Mientras tanto seguimos mareando la perdiz con las reacciones más primitivas de proteccionismo, gastos monstruosos del contribuyente para rescatar a bancos y financieros que hasta ahora han sido bastante incompetentes, e intentos de producir mucho y barato a costa de los más necesitados.
Probablemente todo ello es necesario, pero todo y algo más. Para empezar hay que reconocer los errores cometidos, aceptando que los bancos se han comportado como una empresa, cuando en realidad deberían de ser exclusivos intermediarios de la distribución del dinero, con mayor o menor gasto de administración, según el empleo que se haga de ese dinero. No es el fabricante de zapatos o de coches que todos los años tiene que invertir no solo en la administración de la empresa sino en mejorar la calidad y el precio de los zapatos o de los coches, haciendo nuevos modelos que contrarresten la competencia. Los banqueros, como los distribuidores de leche o los médicos y tantos y tantos servicios que no inventan o transforman nada, deben de ser meros intermediarios de las empresas o de las personas pero no empresarios. Lo que no es incompatible con que sean privados o públicos y tengan su correspondiente beneficio.
Está bien que se trate de salvar al sistema bancario pero siempre que no sobrepase las funciones para las que está destinado, mero intermediario y no líder de la economía, porque esa historia de hacer “bancos basura”, donde se acumulen los llamados activos tóxicos, pensando que así se recuperará la confianza necesaria para los circuitos de crédito, puede haber sido útil en situaciones muy locales y particulares, como en Suecia, en 1991, o en Francia, con el Crédit Lyonnais, en 1995, pero esta crisis no es puntual ni local y sería repetir el pasado con los mismos "pirómanos convertidos en bomberos", según expresión del economista Jean-Pierre Lehman. No pasa nada porque se nacionalice el banco que no responda a las funciones para las que está destinado, porque de todas formas, si no se quiere volver al pasado, ese control que todo el mundo dice que es necesario, deberá existir también en la banca privada.
El pasado 5 de febrero escuche, durante hora y media, al Presidente Sarkozy en una televisión francesa y tengo que decir que, salvo en los dos errores, propios del chauvinismo, de considerar al Reino Unido menos industrializado que Francia y la crítica a la deslocalización de algunas empresas francesas al este de Europa, en el resto de respuestas estuve totalmente de acuerdo, especialmente en lo que se refiere al reparto de los beneficios, donde dijo tajantemente que en su opinión toda empresa debería repartirlos con igualdad entre los accionistas, los trabajadores y la amortización.
Esta es la clave de una convivencia económica de larga duración, el sentido de la solidaridad humana, donde no es aceptable la usura sin remordimiento, y repito, salvo para quien, por su genialidad, ha aportado algo necesario y beneficioso para todo el mundo (La Crisis. www.dermocosmos.com), que puede disponer de cuantos millones le produzca su invento.
Está claro que esta idea de Sarkozy de repartir lo beneficios en 33% para cada parte empresarial tiene muchas más dificultades prácticas que hacer borrón y cuenta nueva, pagando el contribuyente lo que sea necesario para eliminar la toxicidad bancaria y el trabajador haciendo más horas y cobrando menos porque, sea lo que sea lo que se decida, en esta crisis se necesita el acuerdo de todos los países llamados industrializados y emergentes; y la mayoría no tiene dificultades para aceptar la “racionalización” del despido, del salario, de las horas e incluso de la edad de los trabajadores, sean albañiles, médicos, profesores o jueces. Cualquier cosa se puede aceptar con buena conciencia, pero luego no nos extrañemos de que niños que viven día y noche con los pollos que cuidan mueran de gripe aviar y, si insistimos, hagamos mutar al virus y terminemos con una epidemia humana mundial (Un foyer animal de grippe aviaire identifié en Chine. Le Monde, 12/02/09).
Termino con las palabras de Klaus Schwab, fundador y presidente ejecutivo del Foro Económico Mundial: “Por último, hemos notado que todo esto no sirve para nada sin una revisión sincera y profunda de nuestros valores y principios éticos fundamentales. Las empresas deben examinar con detalle sus sistemas de remuneración y gobierno. Los empresarios, las autoridades, los reguladores y los consumidores deben reflexionar sobre los excesos de la codicia.” (“Impedir que nuestro mundo se venga abajo”. El País, 05/02/09).

Etiquetas: , , ,

sábado, febrero 07, 2009

LA CRISIS

A veces me pregunto si nuestros administradores (de todo el mundo) son inteligentes. Siempre llego a la conclusión de que no escapan a una posible ley universal : 25% son bastante bien dotados, 25% son ineptos y 50% son mediocres, lo que explica que se produzcan ciclos, de “progreso”, “retroceso” y “estabilidad”.
El problema de semejante ley, si es que existe, es que los ciclos pueden ser muy variados y, según el tiempo de duración, pueden ser más o menos beneficiosos. Lo ideal es que nuestros gobernantes inteligentes sean muchos y duren mucho tiempo pero me temo que eso es excepcional, porque si sumamos los mediocres y los ineptos tienen más probabilidad de persistir. Luego, conformémonos con que sea la suma de los dotados y de los mediocres los que persistan y que los ineptos, si es que son necesarios, sean pocos y duren poco tiempo.
Sin duda son honestos pero quienes dicen que está crisis no era previsible me recuerdan a los que decían que no sabían que no había armas de destrucción masiva. Es mala suerte que solamente no lo supiesen los que podían hacer algo, porque conozco cientos de libros que lo decían: “Une Suisse au-dessus de tout soupçon”, “La Suisse lave plus blanc”, Seuil 1976 y1990; “Globalization and its discontents”, W.W. Norton 2002; “Dominer le monde ou sauver la planète?”, Fayard 2004 (traducido de la edición americana de 2003); “The economics of innocent fraud”, Houghton Mittlin Cº 2004; “L’empire de la honte”, Fayard 2005; “Une brève histoire de l’avenir”, Fayard 2006; “The shock doctrine. The rise of disaster capitalism”, Knopf Canada 2007; “Globalisation, le pire est à venir”, La découverte 2008 ; etc.
Cuando se lee un poco el pensamiento económico del siglo XX se comprende que, después de los muchos errores europeos, antes de la primera guerra mundial, los Estados Unidos de América se impusieran como potencia industrial y económica, pero también se comprende que el optimismo del crecimiento hiciera que los mediocres de turno provocaran la primera burbuja inmobiliaria y financiera, haciendo grandes fortunas sin trabajar, destrozando una clase media que consumía lo que no tenía, endeudándose, sin querer ver la ruina de más de 300 bancos seis meses antes del 24 de octubre de 1929, día fatídico en el que el Dow Jones descendió al -22%.
Todo el mundo sabe que la crisis del 29 no fue fácil porque, como siempre, la desconfianza alimentó el proteccionismo y limitó el comercio a zonas o países con la misma moneda y la misma influencia, hasta que tres años más tarde el presidente Rooselvelt reactiva los gastos públicos, suspende la convertibilidad del dólar en oro y especializa los bancos para el comercio, con sucursales en Europa. La crisis del 29 tardó doce años en resolverse y en parte gracias a la venida de la segunda guerra mundial, cuya victoria permitió una reorganización de todo el sistema financiero.
Después de muchas idas y venidas entre dos reputados economistas, White y Keynes, se termina en la conferencia de Bretton Woods, del 1º al 22 de Julio de 1944, donde se amaña el Fondo Monetario Internacional (FMI), en teoría para evitar las devaluaciones monetarias, y la Banca International para la Recons­trucción y el desarrollo (BIRD), más conocido como el Banco Mundial, en teoría para favorecer prestamos a largos plazos y a bajo interés, con la esperanza “de echar a los usureros del templo de las finanzas internacionales” (Henry Morgenthau, Secretario del Tesoro Americano, citado por Jacques Attali, en “La Crise et après?. Fayard, 2008) y que “la fraternidad sea algo más que una palabra” (John Maynard Keynes, citado por Thomas Wieder, en “Bretton Woods, conférence mythique”. Le Monde, 12/10/08).
Aunque con un sistema bastante viciado, porque, entre otras cosas, obligaba a los Estados Unidos a ser continuamente deficitarios, en Bretton Woods se dieron las condiciones para que importantes cambios culturales, técnicos y políticos, consolidaran a este país en su puesto dominante. Así llegamos a los años 50 cuando aparece, en el Departamento de Ciencias Económicas de la Universidad de Chicago, un grupo de economistas, dirigido por el ambicioso y carismático Milton Friedman, que preconizaba el capitalismo puro, sin ninguna ingerencia, simplemente con un dejar hacer absoluto, porque, pasase lo que pasase, el sistema se autorregulaba solo. Si se producían irregularidades en la inflación, en la oferta, en la demanda, en el desempleo o en otro parámetro económico, siempre era por la intervención de políticos imprudentes.
Con este breve preámbulo permítanme recordar otra posible ley universal: los extremos son fáciles de lograr pero siempre son destructivos, por eso, intuitivamente, para no tener que reformar su conciencia, nadie confiesa situarse en ellos. Si la caída del muro de Berlín acabó con un sistema corrupto, por la falta de libertad, esta crisis económica debe de acabar con el sistema corrupto de la usura que quería eliminar Morgenthau.
Durante medio siglo se ha olvidado que la usura es despreciable y se ha considerado normal e incluso elogioso que un individuo, una empresa, un banco, ganase 50, 60 y hasta 80% más que el año anterior, con la excusa del respeto al libre mercado y a la iniciativa empresarial. Es difícil de aceptar como normal que un “trader”, un ejecutivo empresarial o bancario, pueda tener salarios anuales de entre 5 y 150 millones de euros (Y. Blanco/E. Calatrava, en “Retribuciones de escándalo”. Expansión, 04/02/09) en base, no a su iniciativa, sino a la especulación con los hedge fund, las subprimes, los residencial mortgage-backedsecurities y cuantos nombres se quieran resumir en la llamada titridación o con las fusiones y compras bursátiles, porque moralmente es una estafa, de la que nadie puede sentirse orgulloso.
No hay que confundir al que inventó el transistor, una vacuna antivírica o cualquier otra aportación única y útil para toda la humanidad, que puede ganar cuantos miles de millones aporte su invento, con los que se limitan a aplicar lo ya conocido, sean empresarios, trabajadores o banqueros. Si queremos salir de esta crisis no hay que cambiar los parámetros económicos ni financieros, sino la metodología de aplicación

Etiquetas: , , ,