ARTÍCULOS

Prof. Dr. L. Olmos
Departamento de Dermatología de la Universidad Complutense de Madrid

EMBARAZO Y MENOPAUSIA.
COMO LIMPIAR Y CUIDAR SU PIEL

El embarazo y la menopausia representan periodos prolongados de alteraciones endocrinológicas en los que se pueden presentar dermatosis recurrentes como en cualquier otra persona, dermatosis específicas de estos periodos y cambios cutáneos considerados como fisiológicos.

CAMBIOS HORMONALES EN EL EMBARAZO


REPERCUSION DEL EMBARAZO SOBRE LA PIEL


CAMBIOS HORMONALES EN LA MENOPAUSIA

REPERCUSION DE LA MENOPAUSIA SOBRE LA PIEL

La edad media de comienzo de la menopausia, en España, es de 45 años, produciéndose bruscamente en alrededor del 15% de las mujeres, progresivamente en el 17%, con alargamiento de los periodos intermenstruales en el 15%, con acortamiento de dichos periodos en el 6%, con grandes hemorragias de ritmo aparentemente normal en otro 6% y con hemorragias sin ritmo dado en el 28%.

Aunque hay estudios, de seis meses, que dudan de la influencia de la menopausia en algunos de los cambios cutáneos, como la piel seca, arrugas, laxitud, adelgazamiento del pelo y fragilidad de las uñas, achacándolos simplemente al fotoenvejecimiento, lo cierto es que durante el climaterio hay unos cambios hormonales y una cierta virilización, con posibles aberraciones sexuales y trastornos psíquicos, como cambios de humor, pérdida de memoria, insomnio, etc., y en casos acentuados auténtica psicosis que por sí solos influencian en el cuidado y mantenimiento dermocosmético.

Textura cutánea

Independientemente de otros factores, como el envejecimiento cronológico, la exposición solar o los tratamientos cosmetológicos inadecuados, el hipoestrogenísmo menospáusico produce una atrofía epidérmica, por disminución de la proliferación de los queratinocitos basales, una atrofia dérmica, por disminución de la proliferación adiposa y de la cantidad y calidad del colágeno, elástico y mucopolisacáridos, especialmente el ácido hialurónico, que confiere una palidez, atonia, rugosidad y sequedad de la piel, no solo de los genitales, externos sino de toda la superficie cutánea, aunque hay zonas más llamativas como las mamas, las nalgas y las raíces de los muslos que progresivamente se hacen más péndulas y los relieves óseos se hacen más aparentes.

Genitales

La fibrosis y atrofia de la capa ovígenea y de los folículos del ovario se acompaña también de la de las trompas, el útero, la vagina, la vulva y los genitales externos. Hay disminución de la grasa y del vello pubiano, atrofia de la mucosa, dermis e hipodermis vulvar, adelgazamiento, estrechamiento y acortamiento de la mucosa vaginal y pérdida de elasticidad de los ligamentos pelvianos, lo que facilita los prolapsos genitales, las infecciones por cambios en el pH y la esclerosis con importante riesgo de malignización y repercusión en las relaciones sexuales.

Circulación periférica

Alrededor del 80% se quejan de cambios termovasculares y los estudios capilaroscópicos cutáneos han mostrado una disminución del flujo sanguíneo, desestructuración y pérdida de los pequeños vasos sanguíneos, sin que obligatoriamente estén en relación con los conocidos trastornos de crisis de sudoración, oleadas de calor, palpitaciones, sensación de falta de aire, zumbidos de oídos, cefaleas, etc.cuya etiopatogenia todavía es desconocida, aunque parece depender del mecanismo termorregulador hipotalámico, modulado, en parte, por los estrógenos.

Los bochornos esta asociados con cambios hormonales complicados del eje hitotálamo-pituitario-suprarrenal como la menor liberación hipotalámica de b endomorfinas, el aumento de neurotensina y del péptido del gen relacionado con la calcitonina, que es un potente vasodilatador, la liberación de LH, corticotropina, hormona del crecimiento, b lipoproteinas, etc.. La carencia estrogénica favorece la liberación de neuroaminas suprimiendo el freno en las funciones de vigilancia, lo que también puede explicar la irritabilidad, el insomnio, la ansiedad, etc..

Anejos

El vello púbico axilar, como el del resto del cuerpo, se hace más ralo y gris, con distribución androgénica, no siendo raro que aparezca vello en la barba y en el bigote. En el cuero cabelludo se produce progresivamente una alopecia androgenética (AGA) que durante muchos años se ha descrito como "alopecia difusa" de las regiones parietales o frontoparietales, respetando la línea de implantación frontal, y que, sin llegar a la alopecia total, pasa por estadios de adelgazamiento de los cabellos con síntomas de androgenización (SAHA) como seborrea, hirsutismo, eccematides, etc., (FAGA I), rarefacción más marcada de la misma zona, con cabellos cada vez más decolorados, frágiles, finos y de distinta largura, difícil de disimular con el peinado (FAGA II), para terminar con la clara "alopecia difusa" menopáusica, imposible de disimular con el peinado, pero siempre respetando la línea de implantación pilosa frontal (FAGA III)

Las glándulas activas, tanto sudoríparas como sebáceas, disminuyen en número y la cantidad de secreción es muy inferior a la de las fases premenopausicas, de la misma forma que las uñas tienen un retraso e irregularidad en el crecimiento que se expresa por las depresiones y bandas tanto transversales como longitudinales y la fragilidad del borde.


CAMBIOS PSICOLÓGICOS EN LA MEOPAUSIA


CUIDADOS COSMETICOS EN EL EMBARAZO Y EN LA MENOPAUSIA


PATOLOGÍAS FRECUENTES DE LA PIEL DE LA EMBARAZADA

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