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jueves, julio 13, 2006

ENFERMEDADES O INFECCIONES DE TRANMISIÓN SEXUAL (ETS/ITS)

  • La clásica denominación de "Enfermedades Venéreas" que, durante más de cuatro siglos, ha pretendido expresar disimuladamente el riesgo de adquirirlas con las relaciones sexuales, sin duda estuvo influenciada por la moral judeocristiana, que siempre ha considerado necesario enmascarar, encubrir y si es posible olvidar el sexo, por considerarlo pecaminoso, si no es para el único fin de la reproducción, sin placer, con amor y por tanto con fidelidad.

    Pero en los años 70 del siglo pasado, después de la generalización de la píldora anticonceptiva, ya estaba muy clara la liberación sexual de la mujer y la Organización Mundial de la Salud (OMS) pensó que no era muy correcto relacionar estas patologías exclusivamente con la mujer (en algunos países las llamaban “enfermedades de mujeres”), por lo que decidió cambiar el término de Venéreas (Venus = diosa romana del amor) por el de que Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS), que se limita a decir como se pueden adquirir y transmitir, sin prejuzgar las razones de la sexualidad.

    La denominación oficial de ETS no era completa pero, sin duda, había mejorado las precedentes. Y digo que no era muy completa porque, si bien es verdad que la mayoría se adquieren y se transmiten por las relaciones sexuales, daba a entender que era el único y obligado mecanismo, cuando no es verdad porque todas, menos la sífilis, se pueden adquirir por otras vías de contagio que no sean las relaciones sexuales.

    Este matiz de diferenciar claramente la transmisión de la adquisición es importante porque, se puede culpabilizar fácilmente de violación o abuso sexual a un inocente, si un “experto” asegura que la verruga vírica que el niño o la niña tiene en las zonas genitales ha sido transmitida obligatoriamente por relaciones sexuales. Sin tratarse de violaciones o abusos sexuales, es frecuente la sospecha de infidelidad, por ignorancia, cuando uno de los dos tiene una ETS.

    Así estábamos hasta 1999, cuando la OMS decide recomendar que las ETS se llamen Infecciones de Transmisión Sexual (ITS), dado que hay infecciones asintomáticas y por tanto sin signos de enfermedad. Esto, en mi opinión, ha venido a empeorar lo que teníamos, porque:
  • Es frecuente que la gente, incluido el personal sanitario, crea que la OMS tiene características ejecutivas y cuando decide algo es de obligado cumplimiento, lo que no es verdad, puesto que sus características son consultivas.
  • Todas infecciones son enfermedades pero no todas enfermedades son infecciones
  • No todas las ETS son infecciones: sarna y ladillas son infestaciones
  • Hay ETS que no son ni infecciones ni infestaciones, pueden ser alérgicas o irritativas.
  • Si hay una infección asintomática, es obligado que el organismo se defienda contra esa infección, y mientras exista una agresión y una defensa hay una enfermedad.
  • Una infección asintómatica, como cualquier otra infección, es transmisible y por tanto posible causante de enfermedad.

    Creo que, si no se encuentra algo mejor, deberíamos seguir con la denominación de ETS, a pesar de la OMS, y si acaso aclarar que Enfermedad de Transmisión Sexual es la que habitualmente se adquiere y se puede transmitir durante las relaciones sexuales o actos que tienen el mismo significado, aunque se pueden adquirir y transmitir por otros medios.

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