"LAS DEFENSAS"
Para ser generoso, quiero pensar que no siempre es un acto consciente y deliberado, porque hay un método, frecuentemente olvidado, que nace en una mala persona con la intención de que repitiendo la mentira se convierta, por falta de reflexión de quien la escucha, en una verdad. Es una ingeniería psicológica que suele funcionar en todas las actividades humanas, porque en todas hay algún indeseable que por ansia de poder (dinero, puesto jerárquico, vanidad, envidia, etc.) pretende aprovecharse de una mayoría que, por su formación, su oficio, sus aficiones, su empleo del tiempo, etc., no puede criticar con sosiego cada palabra que escucha.
Es una técnica que siempre ha existido, pero cada vez se hace más frecuente y sutil. Sin duda Nerón necesitó mucha estrategia para convencer a los romanos de que eran los cristianos, los que habían quemado Roma, pero ahora, desde Hitler o Stalin, no se necesita más que una palabra. Eso sí, bien escogida.
En 1981 estábamos en pleno comienzo de la epidemia del SIDA, poco a poco se aclaró la causa y la fisiopatología de la enfermedad, pero me sorprendió que al descubrirse la célula diana que ataca el virus, los linfocitos CD4, de repente, apareciera la palabra “defensas”. Si los CD4 estaban bajos el enfermo tenia “pocas defensas”.
Dicho así, la cosa no tenía importancia y sin duda la mayoría de la gente lo aceptó como normal, incluidos los sanitarios, pero los que todos los días veíamos enfermos infectados que, cuando entraban en la consulta, tenían la cara triste, sabíamos que los análisis habían dado valores bajos de CD4 y eso me rebelaba, porque es injusto amenazar a alguien con algo tan incierto como unos exámenes complementarios que nunca sirven para hacer pronósticos. ¿Se trataba de hacer tratamientos, aunque fuesen inadecuados?.
Y vuelta a tener que explicar que una célula no es toda la inmunología, que, salvo los pedantes, de inmunología sabemos todavía muy poco, que no se puede llamar “defensas” ni a los CD4, ni a toda la inmunología, porque si los CD4 estaban bajos y el enfermo sigue trabajando, sin síntomas particulares, tenemos que ser modestos y aceptar que, posiblemente, las funciones de las células que faltan las hacen otras que no conocemos, que lo importante es el control periódico, porque el conjunto de los exámenes, clínicos, de laboratorio y de su calidad de vida, es lo que importa, no solamente unos análisis de laboratorio.
Ahora resulta que esta terminología se emplea hasta para vender yogures, porque dicen que aumentan las “defensas”. Yo quiero creerlo, pero necesito saber lo que llaman “defensas” y nadie me lo dice. Incluso los médicos, sin darse cuenta, utilizan semejante lenguaje, porque creen que todo el mundo tiene el mismo concepto, cuando ni siquiera entre ellos valoran de la misma forma la inmunología, aunque con lo poco que saben, como los economistas, hacen castillos en el aire.
Poniendo o quitando adecuadamente una o varias palabras bien escogidas en una frase, se puede sobreentender cualquier cosa. Es cuestión de especializarse en el engaño lingüístico para que la mayoría de las personas que escuchan, leen o ven la frase: “desde que se descubrió que el virus del Papiloma Humano era el causante necesario del cáncer de cuello de útero, sus estrategias de prevención han cambiado.”, se crean que existe una vacuna que impide todos los cánceres de cuello de útero. El juego con la verdad puede ser muy variado, porque si con una palabra se hace maravillas, imagínense con una frase o todo un discurso, y si en lugar de difundirlo en familia se dice o escribe en un medio de gran difusión o lo avala una sociedad llamada científica o un personaje llamado importante, comprenderán la trascendencia que tiene el engaño.
No crean que, porque he puesto ejemplos médicos, el método es exclusivo de la medicina, porque se puede decir “España ha crecido este año el 3%” (es un ejemplo de antes de la crisis), dando a entender que ya se puede codear con los grandes, que solamente han crecido el 2%. Probablemente se han olvidado decir que el crecimiento de España es a base trabajo manual, mientras que el de los grandes es a base de alta tecnología y ya son ricos desde hace muchos años. Sin duda el pequeño comerciante puede crecer de un año para otro el 50%, pero ha ganado cien mil euros, mientras que la cadena comercial vecina ha crecido solamente el 3% pero ha ganado mil millones. Cuando vean cifras aisladas desconfíen, están sesgadas.
Hay especialistas “en vender la moto” y es por lo que, ya que no puedo evitar las noticias oficiales, evito los anuncios, porque no dejo de pensar que para hacerlos han trabajado muchos expertos, dicen de “marketing”, durante meses, con el único fin de que yo compre el producto que anuncian y contra tanta preparación no puedo defenderme, por muy avisado que esté. Lo mejor es no escucharlos. En radio y televisión es fácil, no hay más que cambiar de emisora, pero en los medios escritos, especialmente en internet, es más difícil, aunque con un poco de autodisciplina se logra. Lo importante es no creer que no pueden engañarte. Esas si que son “defensas”.
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